Gracias jefita por cuidarme tanto y aceptar no lavar mi cobija para poder seguir oliendola tanto tiempo. Soy una dama (not).
Y esta oda de amor no sería lo suficientemente bella, locuaz y fina sin comentarte lo siguiente. Yo sé dónde empieza mi culpa y dónde acaban tus infructiferos esfuerzos por hacerme una persona decente con prudencia y corrección políticas. Mamá soy una calientapollas.
Hoy lo hice con 2 o 3 tipos por lo menos. Dice mi espía masculino que el estrés genera calentura y que no hay nada mejor que hacer más que eso, sexo y sexo oral. Y ahí voy a comprobar la teoría, porque sí, sí que hay calor, y estrés, y finura.
Y peor que todo lo anterior, osea bendito sea, mamita, no es por nada pero no sé por qué Dios me dio ese gusto de seguir metiendome cosas a la boca y disfrutarlo.
Pero mamita querida, feliz cumpleaños!!! Que tu labor sí que fue cumplida. Y por favor Iliana, no leas este post!