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viernes, 18 de septiembre de 2009

Cogit0 ad pretenciosus, ergo frutti di mare sum

Ayer pasó algo que precipitó esto. Un muchacho me pidió mi teléfono. Ya lo había visto, ya habíamos platicado largo y tendido, ya había hecho un ejercicio en clase con él.

Es una fruta del mar y además, an american fruit of the sea. Diez cosas que me lo hacen saber: 

  1. trae su clásico y pretencioso Moleskine
  2. trae los lentes más hipster de la región y sale a correr en las mañanas a Central Park
  3. usa palabras pomposas y adjetivos calificativos soberanamente inusuales para describir una dona de Dunkins Donuts (this is a dazzling piece of bread)
  4. además de exagerar en el uso de frases que únicamente quieren impactar a sus bobos oyentes, maneja un lenguaje corporal sumamente notorio (uso de manos,  actuaciones especiales), participa en todas las clases y al acabar va y saluda al profesor
  5. en el típico happy hour en vez de pedir lo naco y usual que es cerveza, no, él toma el mejor vino que tenga el baresucho y presume hablar del tipo de uvas mientras menea con suavidad su copa y describe con sensatez y sentimientos (única vez que los saca) a qué olor y sabor de madera le remite el delicioso brebaje
  6. por supuesto, estudió la licenciatura en Berkeley y/o Columbia y por eso tiene poses continentales y distinguidas
  7. quiere salvar al mundo y para ello necesita obtener una maestría que le permita "profundizar sus herramientas y sus estrategias" (¿?). A diferencia de los que me caen muy mal, al menos éste no está en la asociación de empresarios y lo suyo son los documentales sobre los jóvenes en las zonas marginadas (me suena a una peli que acabó de ver)
  8. se debate entre su mundo racional y el pasional y por ello le gusta la gente que no tiene problemas con su lado sentimental (como su servilleta) pero al mismo tiempo no quita el pie de la teoría y no se libera de la idea que el mundo de la caverna es la zona más lodosa y peligrosa (nunca ha visto un deslave mexicano)
  9. mientras yo me reía con mis amigas sobre Miss Congeniality (y cantabamos “she’s beauty and she’s grace she’s miss united states”) él no entendía… y hubo que hablarle de Louis Malle, Fellini, Carlos Reygadas (jajaja), Gus Van Sant, cine independiente desde chileno hasta chinojaponés pasando por el iraní
  10. Al menos no ambiciona el poder….pero es feroz con la crítica a los demás, los mira desde arriba y claramente, se cree más capaz
  11. Y es fan del jazz, muy fan 
Los igualmente denominados Cumbieros intelectuales (Baltasar, Atzimba: http://www.facebook.com/note.php?note_id=18155812613) suelen hacer también las siguientes cosas:

  • Hablan de ellos y de su vida desde la remota infancia hasta su viaje a la India y para ello usan el presente, sí, el presente (y de pronto nazco y voy a la escuela…) mucha inteligencia pero y la gramática qué?? ¿on' ta? se usa el pretérito y copretérito
  • No tienen ipods, no, son tan pretenciosos que hasta desprecian lo “pretencioso de las masas”, osea lo Apple. No pues hay unas cosas mejores (sabe el nombre), y tienen equipos de sonido que valen por lo menos 10000 dólares sin contar lo que cuestan las bocinas especiales de 2 metros pero eso sí, con clase
  • Al ir a sus casas te hablan del arquitecto que diseñó su espacio de vida, sus muebles son franceses y valen los millones que cuestan
  • Tienen pretensiones de nobleza y sangre pura y no se reconocen como frutas del mar, piensan que son normales y que es normal citar a Nietzsche en sus conversaciones
  • Suelen hablar de cosas trascendentales como las guerras púnicas, de cómo Anibal cruzó Europa con 300 elefantes, cómo recuperar los espacios públicos en 5 ciudades chinas, de cuan soberbio y poético suena el nombre del platillo “frutti di mare”
Y las que más me molestan:

  • Por supuesto niegan todo tipo de ayuda o de introspección. No creen en eso.
  • Suelen tener crisis personales pero jamás hablan de ellas (no las asumen) y siempre terminan sus relaciones porque la otra persona era imperfecta (de ahí la duda “quiero estar con alguien asi?”….hueva)
  • Para ellos el amor no existe y te echan el rollo. Quizás se las compro, pero honestamente debatir sobre ello es como una pick-up line de los 90 so démodé, so passé, sin hermenéutica (llevo años tratando de buscar esa palabra en el diccionario -usada por un FDM por excelencia- pero qué chingada hueva hacerlo!) 
  • Se atreven a querer pero al final gana la razón. Eso no tendría que ser malo, lo que apesta es que no sean lo suficientemente valientes como verdaderos hombres/mujeres para terminar con una relación sin titubear, y casi siempre la otra persona es quien toma la decisión ante la persistente duda existencial del otro (pendejo/pendeja) 
  • Por lo anterior, suelen ser crueles ... y a la larga, crueles contra ellos mismos
Y la número uno: Siempre quieren aleccionar, no importa si les llevas 10 años o si claramente tienes más experiencia.

Claro, hay que saber diferenciar entre una Frutti di Mare inexperta de una consolidada. Es como la democracia. Durante la etapa de transición es cuando eres más proclive a hacer más osos y cagarla más, como una fruta del mar joven e inexperta pero igualmente pretenciosa y mamadora. Son las peores, las peores y son las que más se creyeron a Platón cuando sentenció que el cuerpo era la tumba del alma y que sentir (y "querer" en última instancia) era la cosa más baja, de mal gusto y que ni se les ocurriera gastar su increíble cerebro en eso. Ojalá supieran leer bien a Platón. 

Las frutas del mar consolidadas son igualmente insoportables pero tienen una base de legitimidad, han logrado cosas en la vida, han trabajado con “gente importante” (y más o menos porque mucho está en su mente) y muchos empiezan a creer en los ejercicios de introspección personal y tienen un sesgo de humildad.  Al menos ese tipo de gueyes parecen saber de que lo están hablando y tienen un patrimonio que lo comprueba. Porque muchachos/muchachas: 5 años en las bibliotecas de Michigan, 3 años rentando 2 metros cuadrados en Manhattan, una membresía de cine en Paris no los hace dueños de NADA.

Y aún así, queridos amigos y amigas (los 5 que me leen), siempre lo he pensado y dicho. No hay necesidad. Yo también soy culta y mis películas favoritas son o Le Souffle au Coeur o Ten things I hate about you. Yo también sé leer y no me importa si es a Javier Marías, Paul Auster o la Elle en el baño. Yo también estudié, hablo 3 idiomas, y leo periódicos y además soy interesante. También me gusta hablar de política y de telenovelas. Mis papás me enseñaron a apreciar la música desde la clásica hasta a Jim Morrison, el dios Mick Jagger, Julien Clerc y Serrat y miles más, y tengo exquisito gusto musical. Tengo amigos sumamente inteligentes, creativos y casi todos quieren hacer algo bueno por este mundo (el servicio exterior cuenta, nadar con tiburones promueve el ecoturismo, fotógrafos, pintores y cuentistas con talento, politólogos y sociólogos críticos  y miles están en ongs). Sé comer delicioso pero no por eso me gasto mis quincenas en lugares fanfarrones y luego como en tacos de guisado lo que resta del mes. ¿Quién no conoce a Nietzsche y quién no sabe usar el Wikipedia? Más valdría que practicaran algún deporte!

La riqueza de la mente no es sólo alzar tu mano mientras hablas y fanfarroneas. Y coñac se escribe cognac. Somos iguales intelectualmente. Y creo a esta altura de mi vida que tampoco es cuestión de seguridad y gran autoestima, no. Es saber actuar a la altura y con humildad. Nunca vieron La Academia?? Ahí Arturo López-Gavito les decía a los alumnos (mis ejemplos son ilustrativos) "Nunca olviden la humildad". 

He tenido pláticas muy “profundas” (mientras le entramos al esquite o eructamos tras un trago de chela) sobre este tipo de hombres y mujeres y hemos concluido que la única diferencia entre ellos y nosotros es que no andamos por la vida presumiendo o alardeando sobre nuestras capacidades.  Y lo principal, asumimos quiénes somos y de lo que somos capaces, defectos y virtudes. Sentir no es un defecto, el defecto es negarse a eso. Qué increíble es sentir las pasiones "más bajas" que te hacen más vivo. Tampoco hay necesidad de destrozar todo, para todo hay soluciones, pues como bien lo ha dicho mi fruta del mar consentida y en plena reparación, todo es controlable. Sí Hugo, hasta tu mamonería. 

Ahora, tampoco es que queramos un trovador. Pero ese será tema de otro post igual de inútil y menos largo. Lástima que tengan que llamarse así porque la pasta de abajo se ve buenísima (no funcionó la foto). Aún así no quito el dedo sobre el punto y estoy a punto de iniciar una ONG que se llamará "And we shall destroy all the Fruits de la Mer" y luego les comento los estatutos a ver quien nos patrocina.


 

lunes, 3 de agosto de 2009

Enamorada del mismo hombre año tras año


Ayer estaba volviendo a leer a Boris Vian, mi amor de la adolescencia, y este talentoso muchacho solía decir que “Dans la vie, l’essentiel est de porter sur tout des jugements a priori. Il apparait, en effet, que les masses ont tort, et les individus ont toujours raison”. Es decir, y trataré de reflejar su genuina genialidad, en la vida, lo esencial es juzgar todo a priori pues resulta que las masas no tienen la razón y que los individuos siempre, sí que la tienen.

Bueno recordando sus palabras, hoy que me subí al metrobús pa ir a mi clase de zumba, hice lo que acostumbro hacer en todo lugar público y privado: escucho las pláticas ajenas. Suena incorrecto políticamente, pero así siempre he sido. Igual hago en el metro, o en la fila de las tortillas o en las colas más largas del SAT, y también cuando voy caminando la noche o en coche, miro a través de los hogares ajenos. Pues porque me gusta mirar y escuchar, y hacerme de una gran sabiduría a simple vista. Es como cuando leo los comentarios que deja la gente en Reforma, en blogs, en todos lados, en las puertas de los baños públicos, los leo y aprendo de los individuos, pero hay que ser tolerantes pa eso.

Hoy escuché por ejemplo que las mujeres que acaban de parir, o de aliviarse, decían las chicas, no deben por nada en el mundo dejarse tomar fotos! Le decía una a la otra que que a su corta edad ya estaba conciente que después de parir uno no está para mostrar el resultado de 17 kgs extras. Yo me decía sí claro tiene un punto, pero siguió con su ejemplo, más rápido que mi mente metiche, “sí amiga, vieras a mi cuñada! 4 panzassssss en una!".

Pues, es que uno rehace el mundo a cada viaje en transporte público, pensé. 

Bueno,  mal ejemplo, pero volviendo a Boris Vian, él rehizo su mundo en cada novela, y por ello, dedico mis últimos días de absoluto ocio a ver y leer aquéllos que recuerdo como los que han cambiado todos mis mundos a lo largo de estos casi 30 años. 

Y no hay mejor soundtrack para releer L’Écume des Jours y su extraña belleza que con bella música francesa, como "je suis folle, d’être folle de moi, je suis fou, d’être fou de toi…" (Benjamin Biolay) http://www.youtube.com/watch?v=VrsPyoqgOVk, a su mujer e hija del guapo Mastroianni (http://www.youtube.com/watch?v=rSyrIgaqGGU&feature=related) o la vieja música francesa, hermosa y sensual, misma que escucharon mis papás cuando más se amaron en los 80 -cuando empezaban sus treintas- y rehacían su mundo con esta loquísima canción de Gainsbourg en voz de Isabelle Adjani (sólo diciéndote eso Fede, sé que lo verás) http://www.youtube.com/watch?v=Dy1yi7q8Rv4..... 

domingo, 26 de julio de 2009

Ahaaa it's bigger than the universe… it’s bigger than the two of us…

Osea mi idiotez. Parte de las cosas que a mis inevitables 30 debo mejorar, además de ser menos desiDIOSA, es ser menos irresponsable. Sólo a mi se me ocurre llevar un coche sin checar niveles de aceites por meses, jiji, y pues la cosa se puso tan gacha que afectó la batería y de pronto empezó a oler a huevoooo, osea a azufre, algo horrible. Se estaba quemando, o pudriendo, jaja.

Dios me ha castigado en muy diversas formas por mi comportamiento de mujer de cascos ligeros, floja, grosera y rufiana y me lo merezco, y esta vez fue un castigo justo y proporcional a mi propasamiento total!! Mira que hacer que mi coche apeste a azufre con este perfecto olfato que tengo, es una TORTURA!!

Sólo espero que el uniojo no haya muerto como me lo supongo, en todo caso, habré matado mi propio coche tras haberle hecho sufrir una enorme serie de padecimientos (un solo faro, no funcionan las altas, tiene un limpiaparabrisas, no tiene aletas cubre sol –están pegadas, tiene un hoyo en el piso, bueno). Ayy mi pobre anexo de mi cuarto…

Como oda a tantos bellos recuerdos, me remitiré a la genial última canción que entonamos Fede y yo hoy a las 4 35 de la mañana y supongo que fue el último suspiro del uniojo mientras ibamos por Insurgentes: Electricity de Suede, génialissime!

Suede - Electricity