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sábado, 3 de abril de 2010

Abril

No sé de qué hablar ya. Ya no, creo que necesito nuevas tramas, nuevas mentiras, un nuevo método anticonceptivo que modifique la laguna mental en la que viven mis hormonas, ver nuevas telenovelas, llevar nuevas lecturas al baño. Más bien estoy en una etapa de tranquilidad, de una nueva filosofía de vida. Nueva desde hace unos meses que encontré cómo ser un poco más ecuánime. Le robé esa dote a mis dos mejores amigas. Con las demás me parezco en algo, esa pequeña locura encantadora en apariencia.
En efecto, hay momentos del día que me invade la locura, la pasión destructiva. En las noches sobre todo cuando me da insomnio y remuevo cosas, como viejos documentos, siempre encuentro algo anotado, un nombre, un recuerdo. O remuevo cosas en mi cabeza. Generalmente son locuras cortas y que pueden ser chistosas, y eso lo reflejo en lo absurdo de mis sueños. Ya me di cuenta que neto neto no soy la nilbia de hace unos años en cuestión de administración de emociones. Hace mucho tiempo, por ejemplo, que no exploto en enojo y coraje... Mis furias son tan educadas son más como el transitorio estado latente de un "pancho", ach no me escribió en los últimos dos días, qué indignada, por ejemplo.
Ayer que esperaba a mi hermana y cuñado en Penn Station estuve como 13 minutos al lado de una mujer de como 35 años que estaba con su papá y le gritaba a alguien más por teléfono. Yo estaba del otro lado del pasillo con mi ipod, y escuchaba sus gritos. Logré entender que estaba real y profundamente em-pu-ta-da contra una mujer, no sé si mamá, hermana, amiga o novia, no sé. Pero le gritaba "horrible" como decimos mis amigas letradas y yo (no tenemos vocabulario o dotes literarias para describir una vejación así y eso que en promedio hablamos hasta 4 idiomas). Y sí, síiiii, no pude dejar de pensar lo siguiente "así llegaba a ser yo antes.... qué horrible persona". Fui dura conmigo en ese momento, y luego decidí que como me había pasado a mi, tenía que alejarme de esa persona tal y cómo me alejé yo de esa horripilante pequeña persona capaz de tratar tan mal a los demás, de creerse superior y con derecho suficiente para ser asquerosamente grosera, humillante, descalificadora, irrespetuosa, siempre -claro- aludiendo a pedos de la infancia. Gente, terapia. Gente, somos un cliché.
Y posteriormente recordé nuevamente qué en efecto me gusta quién soy ahora. Soy la sumatoria de esfuerzos y pequeños cambios, pero recuerden que esas cosas sólo salen con la interacción social. Hay gente que dice no gustar de la interacción social y yo me doy cuenta que yo sí, que es lo mío, el chisme, la compañía. Hago planes para vivir con mi amiga más querida de NY, a diario veo a mis amigos, prefiero platicar en el metro que dormir y la grilla me seduce.
Y por qué pierdo mi tiempo en taraditas cuestiones bizantinas?
Supongo que esto es la consecuencia de estar creciendo y seguir solo con uno mismo. Mmmm, no creo, aunque sí. Lo cual no está nada mal, aunque no creo que estar solo sea lo que te impulse a filosofear chafamente sobre quién eres, qué quieres mejorar de ti, cómo te relacionas con los demás. Conozco gente que lo hace everyday estando casado con hijos, etc. Simplemente esto se vuelve un tema de plática de gente de mi edad. O quizás esto sea la consecuencia del inicio de mes, el primer tercio del año, y que ya no tengo terapia, que es un sábado tranquilo, que ya casi salgo de esta escuela para ir a comer comida australiana.
No sé qué esté pasando, pero son los efectos de los cambios. Creo que sí estoy envejeciendo, veo señales por todos lados. O más bien estoy más que adaptada a esta vida de estudiante que te da cierto confort que no tienes trabajando, es como la pausa de la vida real caracterizada por el "sudor de cada día para traer pan a la mesa" y el permiso de ver todo con ojos críticos pero desde una sucursal de confort donde se vale usar más las seudo ideas que la acción. El confort es mi nuevo estado natural en el mundo del salvaje feliz...
También creo que no sé, no sé qué tengo. Tengo un no sé qué que involucra mi ser a punto de cometer choque con otra persona cuando dos pedazos de hielo chocan estre sí. Más bien es como finalmente ser tu tú mejorado con alguien más y a ver si sale.

Tanta pendejada que estoy escribiendo y lo que tengo es tan claro como la transparencia que promulgo por todos lados y que mi cerebro es incapaz de poner en práctica. Ajaaaa, es por fin entender que este individuo me gusta mucho mucho, me gusta tal y cómo es, y aceptarlo y dejarme llevar no poner peros. No puedo esperar a lunes para meterle un susto tocando su mano grande, ponerlo nervioso, ver cómo cambia la expresión de cara mientras le acaricio el brazo y plantarle un beso así como a los 16 años en la cúspide de su sorpresa. Es como volverse a enamorar a los 30, pero conociendo las reglas del juego que finalmente no se seguirán porque así son las emociones.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Un beso doquiera que esté...

Lo siento. Ay México... siempre en los periódicos gringos, españoles ... Y de pronto, el IFAI! y aunque este espacio no es serio, leer sobre mi ex labor aún me conmueve y más cuando Juan Pablo tiene sólo una semana más como Comisionado. Ay, sentimientos encontrados...

Y veo que seguimos (me vale, sí porque sigo ahí de corazón) dando el gatazo cuando "Los comisionados del IFAI ordenaron a Salud buscar en sus archivos para localizar la documentación del préstamo del BM por la influenza: El Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) instruyó hoy a la Secretaría de Salud (Ssa) aclarar el destino que le otorgó a 205 millones de dólares, prestados por el Banco Mundial para atender la contingencia del virus de la influenza A H1N1. [...] Salud en un principio respondió esta solicitud de información, vía la Ley General [es Federal, pendejete Barajas!!] de Transparencia, que los créditos internacionales aún los negociaba la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y orientó a solicitar los informes a dicha dependencia. Cuando la SHCP fue requerida, declaró inexistente a la información e indicó que la entidad responsable de estos informes documentados es Nacional Financiera S.N.C., que es el agente financiero designado para administrar el financiamiento de esa operación. El 30 de abril pasado el Banco Mundial informó que transfirió 25.6 millones de dólares a México para comprar medicamentos y llevar a cabo pruebas sobre el virus de influenza A H1N1, ...."

Uds disculpan la digresión, ahora vuelvo a ser la pura ociosidad! Me acordé del sabroso de Arnó, en qué trabajas? en transparencia (respondí) y dijo "cuál transparencia? la de la ropa?!"

martes, 28 de julio de 2009

¿Miedo o nervios?

¿Cómo saber? Sólo sé que hoy no puedo dormir.

Ni siquiera me entran los nervios por la parte económica que tiene a muchos temblando. Me entra por mi lado emocional, afectivo, seguridad, autoestima. La iré a armar? Más allá de eso, cuando llegue, querré levantarme al día siguiente? ¿Dónde iré a comprar comida? ¿Podré escribir ensayos? Miles de preguntas de todo tipo.

Sólo saliendo me quitaré los nervios, sólo rayando mi mapa, sólo haciendo el oso, sólo dándome cuenta que puedo, lo lograré- Ya me conozco lo suficiente, no debo temerle al miedo, lo he vencido y mucho. Este año 2009 ha sido una bofetada de lecciones en mi carota de las cuales he tenido que aprender. No es fácil superar sus traumas pero lo que sí ha sido una gran idea fue aceptar que la terapia y ser honesta conmigo mismo sobre mis virtudes y defectos me han servido harto. Uno de mis defectos es que suelo tener miedo, y antes, eso me derrumbaba, aunque fuera por minutos. Ahora he aprendido a lidiar con él y vencerlo de diversas formas.

Cumplir 30 años debe ser molesto simplemente porque las convenciones sociales baratas te orillan a poner en balance tu vida, qué has hecho, qué no has hecho, qué has obtenido, hacia dónde vas. Al menos yo podré decir que hasta ahorita salí victoriosa de una gran crisis emocional y que he logrado cosechar muchas cosas que he trabajado durante años. Qué distinta soy de hace 3 años cuando me enamoré y me eché a esa aventura y qué diferente soy de la chica de casi 25 años que empezó a trabajar en el IFAI hace ya varios años. Ahora empieza otra etapa (parezco Thalía pensando en su Quinceañera, lo sé).

Deben ser nervios y emoción,… muchas cosas del mundo bajo de las pasiones. ¿Por qué a quién quiero engañar? Soy la cosa más sensiblera (pero así me aman todos uds). O quizás ya me va a bajar, qué otra cosa podría ser si estoy llorando a las 2 am escuchando un disco que tiene nada más y nada menos que 15 años conmigo. Pero y si fuera miedo, ¿qué tiene? ¿Quién no lo ha sentido?