lunes, 28 de noviembre de 2011
who's gonna ride?
martes, 6 de octubre de 2009
Wild wild horses couldn’t drag me away
Estas semanas han sido productivas en cuanto a más análisis y recolección de sabiduría basada en prejuicios. Y ahora estuve pensando en varios tipos de mujeres. Hay que tomar en cuenta que toda esta sabiduría de bazar ha sido adquirida a base de amistades, de muchas pláticas al son del alcohol y sobre todo, experiencia propia y terapia. Qué conste que no quiero reclamos o mamadas sentimentaleras.
Y ésta es para mi mamá y mi Atzimba
Vieron la malísima película Alfie (sí la de Jude Law)? Recuerdo mucho una escena cuando Alfie conoce al personaje que interpreta Sienna Miller. Esta muchacha es una bomba sexual, acelerada, le entra a todo, simpática, sensual y bella. Deliciosa pues. Pero el Alfie fascinado y enculado empieza a perder el interés cuando la verdadera personalidad de Nikki sale a relucir: ella es errática, tiene momentos de sicosis y discusiones, seguidas de melancolías, subidas y bajadas bestiales emocionales, es insegura e insensata. El guey ya ni se la quiere coger, sí, a Sienna Miller… y la deja. Al parecer Nikki tuvo una infancia jodida. Creo que eso último lo inventé yo pero es lo de menos, el mensaje es que ella es una chica guiada por wild wild horses. Tiene una fuerza motriz violenta y salvaje.
Mick Jagger, por su parte, y quien por cierto musicalizó esa película, solía cantar con paciencia nostálgica, mucho amor y desesperanza que ni tus “caballos salvajes pudieron alejarte de mi” (esto lo heredé de Radio Universal que mi papá siempre pone). Wild wild horses couldn’t drag me away. No sé si es coincidencia pero como veinte años después, un Bono menos dramático pero igualmente desesperanzado (pero con menos clase), escribió que la chica que él ama y quien lo dejó, es peligrosa por honesta (hocicona, imprudente), por no saber qué quiere (errática, inestable) como un pedazo de vidrio ahí nomás sobre la arena. Y ahora que lo dejó, who’s gonna ride your wild (wild) horses??
Muy directas, muy sensibles, muy extremas y muy turbulentas, pero ni Mick ni Bono pudieron dejar a estas chicas, al menos no por un rato.
¿Y estas mujeres qué?
La ex pareja solía decir: a veces pierdes la razón por 3 minutos, te nublas, te apasionas… o ves obstáculos. Eres muy apasionada en lo que dices, en lo que haces, en tus enojos, en todo. Es lo mismo decir que eres “turbulenta” aunque no es sinónimo forzosamente de panchera pero quizás sí de pedera en el sentido del constante desacuerdo. Hay miles de sinónimos pero se trata básicamente de mujeres con una gran fuerza interna. También hay niveles y creo que definitivamente no me siento nada halagada en decir que mucha de esa fuerza interna sale en muchas ocasiones de las peores formas y, chicas, nadita seductoras.
No, gritar o golpear al novio, poner frases de desesperación u odio en FB, tratar de brincar de un coche en movimiento, hacerse la victima o corretear al guey con cuchillo no es una fuerza interna cautivadora como la pasión sexy de Nikki-Sienna Miller. Ni nos meteremos en el background de estas chicas, para eso están las iglesias o las terapias.
Volvamos al tema: ¿es malo tener esa pasión revolucionaria capaz de volver loco a los hombres más ecuánimes o pretenciosos? ¿Por qué los hombres proclaman que esas mujeres son las más peligrosas y las aman como idiotas y son capaces de escribirles canciones así? ¿Por qué se asume que el enojo/discusión/desacuerdo/honestidad es un pedazo de vidrio dejado en la arena?
Shakespeare nos trajo la luz. La pasión revolucionaria es encantadora siempre y cuando se llegue al punto medio, al siempre razonable equilibrio, como lo representa bien la former fierecilla indomable quien tras conocer al hombre ecuánime (quizás era libra nacido en octubre) es capaz de aplacar su pasión y de peinar su cabellera salvaje y se rinde sin perder su natural encanto. Sólo hay que corregirle un poco y he ahí donde no concuerdo con el guapo Shakespeare y aunque ambos nos basamos en prejuicios yo conozco mejor a mi raza.
¿Cómo se corrige a una chica conducida por caballos salvajes? Shakespeare aludió a la figura del domador. Los banales de Mick y Bono dicen lo mismo al desear que los “wild wild horse we’ll ride them someday”. Pues no, y con todo respeto, no necesitamos un domador que nos muestre el camino del autocontrol, para eso tenemos la humildad y capacidad suficientes para lograr mesurar nuestra pasión revolucionaria sin perder la capacidad de pensar de forma emocional y sentir inteligentemente.
Las mujeres apasionadas que son llevadas por caballos salvajes somos muchas. Sin embargo, no hay mujer más impresionante que la que cree en ella misma y que es capaz de mirarse al espejo y ponerse un hasta aquí con la locura mal direccionada. Es decir, ¿¿por qué quitarse toda la locura?? Si es la vitamina que nos hace únicas! La diferencia es que no hay razón para hacerle daños a los demás y muchos menos a una misma como se lo hacía Nikki tanto a Alfie pero sobre todo a ella misma.
Inteligencia y pasión con mesura. Y sobre todo, evolución y después de esto, ¿qué sigue? Para nosotras un chingo... Y para aquéllos que nos dejaron ir, ellos lo saben: “una mujer así, jamás la volverás a tener”.