miércoles, 27 de julio de 2011
Mi vida a medias
viernes, 7 de enero de 2011
Los Reyes me están cumpliendo
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Bendita virginidad
martes, 19 de octubre de 2010
Es como entender que es mejor masticar despacio
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Mujeres que aman demasiado
Buenos mis papás que solían quererse mucho en el pasado también solían escuchar a un romántico más. Un tal Julien Clerc, un francés nacido en la Algérie française. No sé si de fina estampa, pero era asombrosamente bello cuando quería. Prueba de lo anterior es una canción llamada “Le coeur trop grand pour moi”, es decir el corazón (requete) grande para él, que nos habla básicamente de un hombre enamorado de 2 mujeres al mismo tiempo.
El hombre dice que entre todas las diferencias entre ellas, sólo logra haber una semejanza, el amor confuso que siente por ambas. Y luego viene la frase que me mata por la desesperación en su tono de voz:
“vous êtes la tourmente de mon âme violente”
Ustedes son el tormento de mi alma violenta. He llorado escuchándolo, aquí no se notaría, pero sí. Al final el hombre decide marcharse porque no, simplemente no, su alma no puede vivir así.
El amor conmueve muchísimo y en ocasiones los relatos más banales son los más hermosos de escuchar, porque son los que tienen más granos de autenticidad y brotan felicidad o incluso una tristeza muy particular. Uno o lo envidia, o se ríe, o se emociona, o bueno cualquier cosa, pero logra sentir empatía. Al menos sonríes, y sí, a veces las grandes historias te hacen volver a creer en el amor…
Ahora, en ningún momento Julien parece cantar algo indigno, qué tiene pues querer tanto así como para llegar a necesitar a dos personas? Eso parece, es ordinario y más allá de la situación y del prejuicio que tengamos, la canción tiene clase.
Pero no todos los relatos de amor son así de engañosos, otros son absolutamente escasos de … personalidad.
El otro día mi espía (mi viejo, mi corresponsal en México) me comentó sobre una situación no parecida, pero que se relaciona con el amor. Resulta que se topó con una mujer de casi nuestra edad y estuvieron platicando de sus vidas. La susodicha se la vivía hablando de ella, en un soliloquio impulsado por orgullo y valentía. Ciegos, yo añadiría. Al parecer el papel de las mujeres con respecto a este macro mundo llamado “el amor” ha cambiado por nuestros parajes.
Ella se describió como un tipo de mujer que no habíamos percibido. Se trata de miembros del género que se autocalifican de “mujeres que aman demasiado”. De acuerdo con la información, son mujeres que se sienten vacías –mutiladas- sin un hombre a su lado o a su alrededor y que, de acuerdo con sus expedientes, siempre han tenido novio. La ecuación nos lleva a este resultado que la propia susodicha confirmó: sólo va a ser feliz si tiene con quien "compartir su vida". Ahora, sucede que estén solteras en alguna época pero esto tiene una justificación: están limpiando su corazón para eventualmente volver a amar.
¿Sí notan qué estoy diciendo? ¿Les está sonando el radar de prejuicios tanto como a mí? El mío explotó! Mujeres que al no estar con un hombre, se sienten incompletas, incapaces de ser felices y que al momento de estar solas, dicen que este transe es sólo el proceso previo a volver a entregarse por entero a un hombre. La transición necesaria para el amor. Necesitan una pieza que las complete y así entonces su vida es el medio para llegar al amor, y no un fin.
Caray. Hace unos días pensé "¡qué asco!" pero ahora sólo puedo sentir un caray, y señalar que esto sí es nuevo, digo, hay chavas que se sienten incompletas sin una bolsa de Purificación García. Digo, yo quisiera ya darme mis 3 autoregalos de cumpleaños (botas Ugg, botas contra la lluvia verdes y blackberry), y quisiera que sucediera un milagro y alguien llevará mi ropa a la lavandería… Incluso leo noticias de México y sí me pega cómo anda el país, y luego me cago de la risa por chismes locales. Osea soy superficial, frívola, quisiera sólo dormir y me debería pero no me da pena. Entre los malos ratos de todos está el perder la dignidad en muchos momentos de su vida. Pero chicas del género… un hombre que te complete… que te sientas mutilada, que no te sientas tú, que estés limpiándote.
Esto ha rebasado todas mis expectativas negativas sobre el género. Esto no me produce nada de tristeza o coraje. Es como quedarte mirando las vías de cualquier estación de metro de NY...: logras reconocer pedazos de cosas pero no, ya no tienen importancia porque ya son basura.
Solemos platicar mucho mis amigas y yo sobre el tipo de mujeres que queremos ser. Hemos despreciado muchos clichés y patrones y no nos sentimos atraídas por muchas cosas que vemos o leemos, y a veces nos sentimos salvadas por no ser como muchas más. Hemos perdido incontrolables veces la dignidad, la mesura, el orgullo, el buen gusto… pero pos todo eso resultó ser como nuestra guapurez a los 30, se va recuperando.
Las historias de amor más placenteras son aquéllas que nadie logra definir del todo. Como las mujeres que queremos ser, no lo sabemos a ciencia cierta. Hay que ir viendo con el tiempo qué queremos y más sencillo aún, que no queremos ser. Gracias por ayudarnos a añadir un elemento de certidumbre porque si de algo estoy segura este mes de diciembre del 2009, es que jamás, jamás me querré auto definir como una mujer que ama demasiado. Amar demasiado tiene un límite y se llama amor propio.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Shiny Happy People
martes, 6 de octubre de 2009
Wild wild horses couldn’t drag me away
Estas semanas han sido productivas en cuanto a más análisis y recolección de sabiduría basada en prejuicios. Y ahora estuve pensando en varios tipos de mujeres. Hay que tomar en cuenta que toda esta sabiduría de bazar ha sido adquirida a base de amistades, de muchas pláticas al son del alcohol y sobre todo, experiencia propia y terapia. Qué conste que no quiero reclamos o mamadas sentimentaleras.
Y ésta es para mi mamá y mi Atzimba
Vieron la malísima película Alfie (sí la de Jude Law)? Recuerdo mucho una escena cuando Alfie conoce al personaje que interpreta Sienna Miller. Esta muchacha es una bomba sexual, acelerada, le entra a todo, simpática, sensual y bella. Deliciosa pues. Pero el Alfie fascinado y enculado empieza a perder el interés cuando la verdadera personalidad de Nikki sale a relucir: ella es errática, tiene momentos de sicosis y discusiones, seguidas de melancolías, subidas y bajadas bestiales emocionales, es insegura e insensata. El guey ya ni se la quiere coger, sí, a Sienna Miller… y la deja. Al parecer Nikki tuvo una infancia jodida. Creo que eso último lo inventé yo pero es lo de menos, el mensaje es que ella es una chica guiada por wild wild horses. Tiene una fuerza motriz violenta y salvaje.
Mick Jagger, por su parte, y quien por cierto musicalizó esa película, solía cantar con paciencia nostálgica, mucho amor y desesperanza que ni tus “caballos salvajes pudieron alejarte de mi” (esto lo heredé de Radio Universal que mi papá siempre pone). Wild wild horses couldn’t drag me away. No sé si es coincidencia pero como veinte años después, un Bono menos dramático pero igualmente desesperanzado (pero con menos clase), escribió que la chica que él ama y quien lo dejó, es peligrosa por honesta (hocicona, imprudente), por no saber qué quiere (errática, inestable) como un pedazo de vidrio ahí nomás sobre la arena. Y ahora que lo dejó, who’s gonna ride your wild (wild) horses??
Muy directas, muy sensibles, muy extremas y muy turbulentas, pero ni Mick ni Bono pudieron dejar a estas chicas, al menos no por un rato.
¿Y estas mujeres qué?
La ex pareja solía decir: a veces pierdes la razón por 3 minutos, te nublas, te apasionas… o ves obstáculos. Eres muy apasionada en lo que dices, en lo que haces, en tus enojos, en todo. Es lo mismo decir que eres “turbulenta” aunque no es sinónimo forzosamente de panchera pero quizás sí de pedera en el sentido del constante desacuerdo. Hay miles de sinónimos pero se trata básicamente de mujeres con una gran fuerza interna. También hay niveles y creo que definitivamente no me siento nada halagada en decir que mucha de esa fuerza interna sale en muchas ocasiones de las peores formas y, chicas, nadita seductoras.
No, gritar o golpear al novio, poner frases de desesperación u odio en FB, tratar de brincar de un coche en movimiento, hacerse la victima o corretear al guey con cuchillo no es una fuerza interna cautivadora como la pasión sexy de Nikki-Sienna Miller. Ni nos meteremos en el background de estas chicas, para eso están las iglesias o las terapias.
Volvamos al tema: ¿es malo tener esa pasión revolucionaria capaz de volver loco a los hombres más ecuánimes o pretenciosos? ¿Por qué los hombres proclaman que esas mujeres son las más peligrosas y las aman como idiotas y son capaces de escribirles canciones así? ¿Por qué se asume que el enojo/discusión/desacuerdo/honestidad es un pedazo de vidrio dejado en la arena?
Shakespeare nos trajo la luz. La pasión revolucionaria es encantadora siempre y cuando se llegue al punto medio, al siempre razonable equilibrio, como lo representa bien la former fierecilla indomable quien tras conocer al hombre ecuánime (quizás era libra nacido en octubre) es capaz de aplacar su pasión y de peinar su cabellera salvaje y se rinde sin perder su natural encanto. Sólo hay que corregirle un poco y he ahí donde no concuerdo con el guapo Shakespeare y aunque ambos nos basamos en prejuicios yo conozco mejor a mi raza.
¿Cómo se corrige a una chica conducida por caballos salvajes? Shakespeare aludió a la figura del domador. Los banales de Mick y Bono dicen lo mismo al desear que los “wild wild horse we’ll ride them someday”. Pues no, y con todo respeto, no necesitamos un domador que nos muestre el camino del autocontrol, para eso tenemos la humildad y capacidad suficientes para lograr mesurar nuestra pasión revolucionaria sin perder la capacidad de pensar de forma emocional y sentir inteligentemente.
Las mujeres apasionadas que son llevadas por caballos salvajes somos muchas. Sin embargo, no hay mujer más impresionante que la que cree en ella misma y que es capaz de mirarse al espejo y ponerse un hasta aquí con la locura mal direccionada. Es decir, ¿¿por qué quitarse toda la locura?? Si es la vitamina que nos hace únicas! La diferencia es que no hay razón para hacerle daños a los demás y muchos menos a una misma como se lo hacía Nikki tanto a Alfie pero sobre todo a ella misma.
Inteligencia y pasión con mesura. Y sobre todo, evolución y después de esto, ¿qué sigue? Para nosotras un chingo... Y para aquéllos que nos dejaron ir, ellos lo saben: “una mujer así, jamás la volverás a tener”.