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lunes, 28 de noviembre de 2011

who's gonna ride?


La eterna pregunta de las damas cada vez que acaba alguna relación, ahora ¿quién se animará a conducir mis salvajes caballos? Las mujeres siempre buscando al amor o al hombre, siempre viendo pasar oportunidades por las calles. Yo difiero con este escenario evidentemente pues soy una mujer altanera hocicona rufiana y a mi que me digan que yo Nilbia Ivette ando buscando, buscar qué??? La información relativa a la fracción XII del artículo 7 de la LFTAIPG (de transparencia para los que aún no entendieron) o qué? Esa se las compro, pero una no busca jinete viejas, el amor o el sexo o el hombre llega por ahí cuando una está lista. Pero ese no es el tema de esta canción de protesta.

Pues porque los hombres o mujeres, depende de sus intereses claro, siempre llegan, no se hagan, hombres y mujeres en el mercado hay por doquier. Que llegue uno o una que cumpla con lo que nos gusta está cabrón. Y eso para las mujeres como yo, las exigentes que sabemos qué no nos gusta y qué nos caga. Eso sí, ese conocimiento sólo se adquiere con la edad, sino, favor de remitirse a sus piltrafas de ex primero segundo tercer etc. de novio.

El punto es que asumamos que todas las mujeres (aquéllas con caballos salvajes, lentos, desesperados, intensos, o de hueva) se hacen esa pregunta pues en la vida venimos y está bien, pretendamos que todos acabamos en pareja. Pareja no te sientas aludida, hablo de la pareja hombre mujer, mujer hombre, hombre hombre, mujer mujer, mujer chango (osea hombre).

Entonces, vamos a poner un ejemplo arbitrario de una persona que terminó con relación y que analiza qué espera de la vida ante el vacío que produce haber terminado y que se pregunta viendo la luna y ahora quién conducirá mis salvajes caballos? Ese ejemplo claramente seré yo porque de dónde saco otro caso a estas hora? Aunque el detalle a cambiar en el enunciado de este ejercicio es que no terminé con relación, más bien decidí dejar de salir con mis dates.

Yo, el ejemplo arbitrario, sostengo y sé que cometo pecado con ello, que soy una mujer interesante. Peco de sincera y de pretenciosa lo sé pero así son las cosas. Soy una mujer interesante, inteligente, llena de defectos físicos como emocionales, pero muy segura, sexy, simpática y me las arreglo para sobrevivir y lucir en la gran ciudad que es New York. Para ello, tanto mis papás como yo (y distintos gobiernos y transacciones internacionales de países varios) hemos invertido mucho en mi aprendizaje, mis habilidades y puesto mucho empeño en mi buen gusto para vestir, portar accesorios y ponerme lindo maquillaje y sobre todo para tener los huevos de entender qué quiero hacer profesionalmente en la vida y buscarlo de forma exhaustiva. Como ya he dicho una y otro millón de aburridas veces, yo he invertido igualmente muchísimo en mi educación sentimental como bien la llamó el papacito de Flaubert. Tan es así que ahora que he podido salir con hombres diversos, he podido poner en práctica mi supuestamente nuevo sentido de la sensatez, la tranquilidad emocional, y la ecuanimidad. Y he aquí los resultados:

Me aburro (sí, del verbo aburrir) Me aburren

Sensatez, qué gran palabra. Emma Bovary se aburría eternidades con su pasguato marido, no por menso pero porque pues así era, y la vieja le acabó poniendo los cuernos no una, sino varias notorias veces. Emma solía leer las revistas de la alta sociedad y soñaba, literal con el príncipe azul y peleas a sablazos, duelos y n cantidad de pendejadas. Yo no soy como Emma, pero la neta, la amo. Habrá sido una mujer hueca según Flaubert, era una mujer demasiado mujer para Charles, su guey. Por rebelde.

Entonces la aburrición... La verdad sí, es rico y bueno no ser la loca de la "relación", la turbulenta, la pasional, la intensa, la gritona o la llorona. Aunque, soy todo lo anterior. Qué dato más curioso que un hombre venga a hacerme a mí los tanguitos, y me haga panchos por x o por y. Resultando que lo x o lo y son meros actos que demuestran la seguridad en mi misma, mi independencia y mi bella alocada forma de ser. O porque son más inseguros que yo, más represores con sus sentimientos, más intensos, controladores, porque soy menos cobarde yo con el mundo emocional que ellos. Es decir, en pocas palabras y dejo de lado las causas por las cuales prefiero no volver a aceptar una cena gratis (porque me satisface más ver a Mad Men en mi confortable, amplia y solo-para-mi-camita), es simplemente que estos hombres no me vuelven loca. Es que no necesito al tipo más carismático, pero necesito alguien que haga que mi cerebro quiera lamer sus cerebros también. Inteligencia emocional incluida.

Mucho talento y muchas habilidades tiradas a la basura y no gracias, prefiero seguir cultivando la sensatez. No me vuelven loca y por ello me aburren y por eso prefiero estar sola y aceptar que si estar con alguien va a ser así de amargo, prefiero no engañar a mi marido como Emma, pero sí ser una guapa y atractiva solterona porque la soltería combina con mi sensatez. Si no prenden mi pasión, no vale la pena darles a probar de estos caballos salvajes.

Protesto y antes que muerta de aburrición prefiero limpiar el muy despreciado estatus social de "soltera". ¿Por qué ser soltera debe ser malo? Yo personalmente admiro mucho a una tía en particular que decidió no casarse, y era guapísima, inteligente, sensata, con clase y porte, gran gusto y quien se hiciera sola profesionalmente llegando a ocupar los puestos más alto de una compañía, que sabe qué copa usar para el vino blanco, el tinto con qué tenedor comer la ensalada con qué el otro el escargot y que nunca insulta o emite juicios de valor así nomás porque ella tiene clase. Fina y ecuánime por su naturaleza. No me cabe la menor duda que decidiera un día no casarse porque pretendientes no le faltaron. Pero es claro que no le llegaban a los talones.

Ahora bien, sostengo y pecaré nuevamente de filósofa de bazar (pero me encanta esa profesión junto con ser espía) que debe existir en el mar lleno de peces, un hombre que ya pasó por estas crisis por estas etapas de conocer el fracaso emocional y que las enfrentó con el ego por los pisos reconociendo su lado de culpa sus puntos débiles y sobre todo su dolor y sufrir sin temor a pedir ayuda y quien dignamente logró salir bien airado de estos putazos de la vida y que está dispuesto a apostarlo todo nuevamente por y con una mujer interesante, inteligente y con educación sentimental. Un hombre que sepa amar al mismo tiempo que sepa ser una chingonería de persona aunque no esté en África salvando gente y que le de su lugar a un cerebro como el mío y el de mis viejas (ay porque si me quiere a mi, debe querer a todas mis amigas). Un hombre con quien se pueda negociar, poner limites, buscar salidas antes de herir de a gratis, un hombre con educación sentimental. Dice mi guapo amigo recién separado que eso lo digo porque no estoy en una relación y que seguramente estaría dando de patadas y mi educación sentimental la mandaría al carajo. ¿Será?

No lo creo. Pero a esta altura del mes y del post ¿qué importa? Lo importante es que la moraleja de la canción de protesta puesta en práctica por medio de este ejercicio es que damitas, no hay por qué temerle a conducir solas estos caballos, uno es su mero jinete.

Asumecha!! ora sí estoy lista para mi non profit. ¡Agárrense damas desesperadas! ¡Agárrense nomás!

jueves, 10 de marzo de 2011

Esta mujercita

La verdad es que sí estoy entrando en una crisis. Cosa que es buena y es mala al mismo tiempo. Es mala porque la crisis es la crisis, hay altibajos y puntos de suspensión a todo lo largo del día. Pobre Eleazar, pobre Norma, pobre Clara, pobre de todos los que pasan tantas horas conmigo y que deben soportar la montaña rusa de locura, de madness, de querer un trago a las 12 del día para poder enfrentar lo que se viene. Es, no obstante algo bueno porque la crisis es la ventana de oportunidad por excelencia en mi vida. Las crisis son, como para los países asiáticos, una fuente inagotable de esos momentos para apretar los dientes, subirse bien las mallas, ponerse los tenitos y lanzarse como el borlas a enfrentar a los monstruos. ¿Qué no?
Dos personitas en particular vinieron a mi rescate tras mi anterior post y les agradezco sus palabras, me hicieron pensar muchísimo. Gracias chico y chica.
Mi vida está a dos meses de volverse una transición, y las transiciones son por naturaleza como esos corredores en los aeropuertos, largos, lentos pero que impulsan a ir para adelante por conducto de su propia fuerza motriz. Así que ya me jodí, pues de aquí hacia al futuro esto irá de prisa e irá, no hay vuelta atrás. Sí, yo he conseguido ser la persona que quiero ser, saber qué odio y qué amo de mi, y sobre todo a amarme y no odiarme.
Ahora me falta esta etapa... ¿y la ansiedad? Pues todo, el dinero, la competencia desleal de los gringos, saber moverse en el mundo de los contactos, entender que el futuro puede estar en un lugar totalmente distinto al que uno se imagina en sus más rosas expectativas. Yo en particular no estoy peleada con la idea de volver a México, esa es mi primera batalla ganada. Al contrario, nunca he negado cuánto amo el objeto de mi eterno y dramático afecto, mi país y sus pedos. Sin embargo, me gustaría conquistar otras cosas antes, y sí por qué? Intentarlo, y esas batallas que de no ganarse, pues pasa nada. NO? Tengo planes en México, y no he quitado el renglón de vivir en el DF y eventualmente llevar mis hijos con la Victoria al Liceo Franco Mexicano. Pero me conozco porque esta mujercita se conoce bastante y se sabe agarrar los huevos en casos necesarios y he decidido volver a terapia porque es mi aceitada anual. Sí porque tomar decisiones, enfrentar la madness es mejor de la mano de un metiche especialista, tarán! Entonces me doy chance y respiro y acepto que se viene una etapa dura para mi simplemente porque mi cerebro es de ésos que se gustan torturar, preocupar mucho y demasiado por cosas que no están quizás en mis manos, y como dice mi amiga Lucia, "sos demasiado dramática".
Sí, es cierto, jiji. Je suis fatigante, pero al mismo tiempo soy genial!
Y saben qué es lo mejor? que en unas horas estaré en piso mexicano, pedí expresamente ventana para mirar mi ciudad tan querida iluminada, kilometros y kilometros de luz, y emocionarme al ver su extensión y ser feliz tan sólo por estar ahí.
Veré a mis amigos más y más amados del mundo, aquéllos que me han querido tantos años, quienes me han visto crecer y me han ayudado en todos los sentidos. Por fín veré a mis padres, mi abuelo, mis tías, a mi familia a quien extraño, y lo mejor del mundo, sentiré el sol y comeré todas las chingaderas que me de la gana. Volveré a ser la rufiana que siempre soy en el DF ahora con cabello larguísimo, con ojeras, pero igual de traviesa.
Estoy contenta porque nunca he estado tan ansiosa de volver.

domingo, 13 de febrero de 2011

Tratado sobre una vida común y corriente


A mis verdaderos interlocutores

Me acuerdo cuando dijimos en mi ex casa en Tejocotes que este blog no tenía ni una pizca de pretensión. Ahora no tiene ni la intención de entretener, ni siquiera de ser un poquito bueno (o con redacción pasable), ahora lo veré como una manera más de perder el preciado tiempo en vez de trabajar en mis deberes.

Todo empezó cuando me levanté pensando que mi vida es totalmente privilegiada. Yo no creo en Dios pues mis papás ateos decidieron darnos dizque mucha libertad y entonces como no funcionó mi intento por adorar a la Academia en vez de a un ser espiritual, pues me puse a adorar desde muy temprana edad a músicos y autores de novelas. Pero no replica tanto como para decir Thanks Morrissey for giving me so much love in my life, pero sí diré que el lado espiritual de muchos de mis amigos aún me genera cosquillas y emociones pues les creo que creen. Entonces, gracias a los dioses de mis amigos (desde cristianos, hasta católicos, judíos, musulmanes, etc.), la verdad soy y uds también, somos muy privilegiados. Y le agradezco a la vida y a la naturaleza y a Emile Zola por haber existido y haber tenido talento, y a mi terapeuta. jajaja. Bueno estoy nefasteando.
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Entonces, a veces siento que estoy sola y lejos de casa, y sin poder comunicarme con mis amigos como antes. Pero la verdad es que todo lo mencionado es mentira y seguro me ocurre cuando o 1) me va a bajar, 2) me está bajando, 3) estoy ovulando, 4) ovulé (hormonas, madre de todas las vergüenzas públicas). Ni estoy sola, ni estoy lejos de casa y a mis amigos les hablo a diario por gchat, por fb, por bb, por señales de humo, por latas de raviolis con mecates si es necesario, para el chisme no hay frontera y la globalización nos beneficia. Vivo con dos personas sensacionales, soy súper feliz y refunfuño del invierno como deporte local y he tenido la suerte de conocer gente igual de perdida en su privilegio que yo y en suma, todo está bien. Todo va de maravilla.
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Lo único que tiene legitimidad en mi -pasa ligera- vida es el tiempo. Las vidas comunes y corrientes como la mía (muy común aunque sé que un día haré algo importante) tienen pedazos de cosas relevantes, y la única aquí es la ecuación vida feliz=salud(papá+mamá+amigos+hermanos+abuelos+etc). En mi caso lo que me tiene con la preocupación no es saber que crezco y que me gustan los efectos del tiempo en mí, sino estar con el pendiente de que el tiempo tiene efectos negativos en la salud de las personas. Es el tiempo que sí deja rezagos de su mismos efectos en la gente, y cuando sucede con familia, ah cómo duele eso, sobre todo de lejos. Pues sí, eso pensaba esta mañana, sobre los impactos del tiempo en las vidas de las personas. Agarrense porque ni modo, como decía Baudelaire (ahí nomás para los mamadores que tienen blogs pretensiosos tipo el de chicago), le temps est un joueur avide qui gagne sans tricher à tout coup, c'est la loi. O lo que es lo mismo, reloj detén tu camino porque mi vida se apaga... detén el tiempo en tus manos.... reloj, no marques las horas... como diría el poeta mexicano Cantoral.
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Hay cosas positivas también, que nadie los engañe con la visión existencialista. La mayor, como ha pasado entre mi círculo de gente cercana, es que el tiempo nos ha favorecido enormemente. No vamos a entrar en aburridos detalles pero es cierto la vida nos ha sonreído a la mayoría de nosotros después de varios cubetazos de agua fría en las caras. Me río con mis amigas de las cosas que hicimos en el pasado y concluimos que durante los 20 los padres nos debieron haber mantenido encerradas. Pero ni modo, somos quien somos por la sumatoria de osos y perdidas absolutas de la dignidad. Y ahora al mirar atrás pues más vale reirse. Por ejemplo, nada más refrescante que coincidir con personas del pasado, ahí nomás para a ojo de buen cubero echarse una comparación y notar las diferencias radicales con aquellos que hemos dejado de ver en años. O qué tal enterarte de cómo va la vida de aquéllos a quienes amamos en algún momento, es curioso pero el hecho que te punce todavía algo o que no sientas absolutamente nada, es algo también resultado del tiempo. Osea, niñas, la hemos armado, todas.
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Y a veces sucede que no todo funciona en el aspecto de los sentimientos. Estoy hablando de cuando no te toca tener a la persona objeto de tu afecto. Hace poco conviví con un chico perdidamente enamorado de una amiga, quien a su vez, ama a otra persona y es correspondida. Pobre porque es justo durante el mes del disque amor y amistad que una vez abandonó el país con el corazón roto. Pero muchachos, es absolutamente egoísta lo que diré a continuación pero lo que yo pienso (cosa que si me pasará seguro no haría) es que cuando alguien no te quiere, no te corresponde, no te mira ni para tenerte de juguete sexual, es hora de abandonar dicho barco, de dejar la causa perdida y ya quererse un poquito a si mismo. Otra vez voy a citar una mega referencia que dejaría babeando al mamón del blog de los pájaros esos de chicago, pero la Star me enseñó algo ufff de la boca de Sandra Bullock. Pues sí, resulta que el ex marido de Scarlet la dejó por trata de volver con la Johansen, o como se escriba, pero Sandra tuvo el atinado acto de aceptar su derrota y con la cabeza el alto le dijo al megasabrosoreypapitochulouffff Ryan algo, que fuera e hiciera todo lo posible por recuperar a la tetona ésa. El comentario sabio de la Star fue "Sandra loves herself too much". Y será la Star y no el Tratado del Autoestima de Ducaud, o Emily Bronté, o ya de perdis su sicólogo de cabecera, pero es cuanticierto! Hay que quererse a si mismos, qué pena que me di cuenta tan tarde, pero ahora es mi filosofía de vida y ando de muy muy buen humor.
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Y para terminar con una nota alegre, próximamente haremos una fiesta en la casa. Una cuarta Tequila Party donde pensamos destrozar todo superavit de dignidad que hemos acumulado en el último mes porque no recuerdo diciembre con mucho orgullo. Espero tener lista para ese día de marzo la coreografía de mi favorita del rey del pop, pretty young thing (a ver, echatela cero sensual pero atinado anónimo), el nuevo vestido, y mucha alegría. Todos estarán invitados. Entre ellos, el único hombre que me gusta sobre este planeta, el único que logra ponerme roja a mi edad y con mi cv, el único que me provoca pensar en el amor y en que ya debería ponerme a trabajar para así tener tiempo en la semana para verlo y oler su cuello. Ya ya ya estoy nefasteando again.
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Como último comentario sobre mi vida superficial, privilegiada, y llena de episodios banales como este post, les cuento que claramente estar enamorándose a los treintaiuno es una vil repetición del primer amor adolescentil (y estúpido). Es literal volver a ser idiota. Cuando uno es idiota la vida es mejor, no ve más allá de los sentidos, no hay reflexión, es más, no hay siquiera sentido común. Pero me gusta analizar todo y rascarle y hacer preguntas pendejas. Entonces si les llego con una consulta estúpida, no se ofuzquen, es mi estado natural actual, la baba. Yo, como bien decía un buen amigo, yo fresh y cool. Me gusta que el gusano con quien salgo así lo piense, y en el fondo como buena portadora del gen de los caballos salvajes, la pasión revolucionaria en mi ya se hizo toda la telenovela en mi cabeza con final feliz. Ya sé dónde será mi luna de miel. Así con este optimismo color rosa y que hasta me ha hecho perder peso, ya busqué, diseñé, y encontré soluciones para balancear nuestras vidas con orígenes distintos, también formulé la solución para el conflicto ArabeJudío, predije la caída de Mubarak y la llegada de la 5ta ola de democratización, le voy a presentar a Calderón la ecuación al desmadre migratorio (y un pase a alcoholicos anonimos), ya sé de qué color me voy a casar, analicé el posible desenlace en el romance Brangelina, y bueno una sarta de pendejadas en la cuales mis 4 neuronas se enfocan en vez de terminar mis deberes.
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No se enojen con la vida, mejor dense cuenta cuán privilegiados somos. Y si se enojan, háganlo inteligentemente. Me largo a hacer mis deberes. Soy un vil cliché, mejor lean el blog del mamerto ése de chicago que dice leer a Baudelaire.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La tusa


El jueves me tocó terminar mi relación con mipeoresnada. La razón? Me gusta otro y para que ése me pueda determinar (pelar en Colombia), debo ser una mujer seria y no andar mandando mensajes erróneos. Ese fue el consejo de mi amigo el Eli cenando unos increíbles noodles en el village con mi otra amiga María Alejandra de Bucaramanga. Las últimas semanas han sido geniales eslash patéticas. No sabemos exactamente si es la luna o nuevamente la época pre-navideña pero a todos en mi entourage se nos aflojó la canica, la hormona, y en general el interés por la actual pareja, y entonces todos, todos, pasamos del análisis del subdesarrollo y la corrupción adentro de las aulas a discutir los eternos dilemas de los treintañeros solteros y sin presiones morales, sociales o laborales de ningún tipo. Y esto ya se veía venir desde hace semanas, tenía que acabar oficialmente, es todo. Pero no pude evitar meterme al fondo de mi edredón toda la mañana siguiente.

En Colombia, mi 2do hogar por si aún no les queda claro, tienen la palabra “tusa” para definir la depresión post cortón. Gran palabra, gran concepto que me parece que es inexistente en el leitmotiv del mal de amores mexicano. No veo qué concepto usar, ando tristeando decimos en el Distrito Federal. Pues me dio un poco la tusa, sobre todo cuando el susodicho pasó su mano por mi cara cuando me despedía de él. Tan segurota yo de mis palabras en inglés, sonar convincente pero sin ser una maldita, y él joven y con sentido común sólo hizo lo que le dictaron sus instintos, tocar mi cara y claro, obvio, se cayó mi teatrito. Pero me fui porque así tenía que ser.

Qué distinta es esta tusa de la anteriores. Obvio, nada es comparable, y sin embargo, este hombrecito es tan tierno como increíblemente hermoso física y mentalmente y decirle a un ser así que no estás enamorada de él, pues se volvió tormentoso. ¿Estaré pendeja? Pues no, porque ahora sé qué demonios quiero, qué no es eso lo que tenemos a nuestro favor? damas emancipadas?

Los treintañeros como mis amigos y yo, e incluyo a los dos hombres con quienes me la vivo hablando de estos temas, sólo tenemos temas estúpidos con que perder el tiempo (no le digan a fiderh o conacyt). Sin embargo, y esta es la gran paradoja del intelectual alternativo que pretende saber quién es y educarse en una escuela carísima, podemos leer a Amartya Sen, recitar el Pathologies of Power, tener profesores de Princeton y conocer a nuevos politólogos de MIT que serán tus futuros profesores que eventualmente salvarán al mundo, o volvernos expertos en temas migratorios de la mano de los mejores maestros de Wagner y SIPA (mi 2da escuela en NY –ánimas), felicitados expresamente por cónsules; pero seguiremos enfrascándonos en discusiones patéticas sobre las relaciones humanas y sus accesorios, sus fases y toda la charade.

Las relaciones se vuelven temas más polémicos, más bizantinos, más pasionales y más inexplicables que las fórmulas del desarrollo que ocurrió en Europa y que nunca llegará a África, ¿cómo explicar la pérdida del temple de un ser racional ante la llamada que no llega? ¿dónde quedó el discurso del individualismo, de lo lejos que he llegado, y demás bullshit cuando uno no entiende cómo proceder ante un tipito o tipita? Y si tomamos en cuenta que somos treintañeros latinoamericanos perdidos en la inmensidad de la cultura americanizada en una de las ciudades más modernas y complejas en cuanto al tipo de comportamientos y comunicación entre seres humanos, esto es peor que proponer políticas públicas cuyas ejecuciones sean exitosas. Es más fácil despepitar sobre los eventos político-públicos que entender, entender, simplemente entender!

Uno está esperando vivir la siguiente relación de forma ligera, tranquila, fácil y segura. Y con que me encuentro? Con que a diferencia de los inicios de los 20, a esta edad uno tiene limitantes mucho más claras, como estándares y prejuicios ya institucionalizados, con necedades que nuestros cerebros ya legitimaron, por rollos mucho más divertidos por la única razón que podemos también vernos con ojos más críticos.

Y se alinearon bien los astros, o Eleazar para variar tenía razón. Dejé de mandar mensajes equivocados.

Qué patético entonces que tras el correo que esperaba obtener después de muchos días, esté en el idiota impasse de no poder formular una respuesta coqueta, natural, linda y convincente. Cada una de las palabras cuesta un mundo. Cada tono empleado tendrá una tipo de efecto distinto. Ay, la madness. Y mientras, me tardo menos redactando mi plan de trabajo para mi proyecto final. Y la tusa? Pues no sé si se fue o es New York.

Es interesante desde un punto de vista antropológico de 3era observarnos, y éso que nos estamos educando en el primer mundo. Interesante.

martes, 19 de octubre de 2010

Es como entender que es mejor masticar despacio



Saben a qué me dedico? A platicar, a charlar, a argumentar, a descifrar, a charlatanear, a atinarle, a asumir, a hablar sobre lo que pasa por la mente ajena, a tratar de entender la inteligencia emocional (la chaqueta mental) y eso hace que pierda considerables montos de tiempo. Pero cómo lo disfruto eso me hace tan feliz. Eso hago y eso debí hacer desde el principio, ser locutora de radio de programas chatarra para la mujer adulta contemporánea.

Hoy le escribí a una amiga un mail preguntando si le gustó el evento que organizó mi asociación durante meses y meses. Después de varias lineas institucionales que me armé de valor y le pregunté por su encantador amigo que hace un doble master en escuela de políticas públicas y negocios y con quien fui a tomarme una cerveza el viernes pasado tras encontrarnos en la calle. Yo venía de lo más cateada, el cabello hecho un desastre pero sabiendo que le gustas a alguien pues un esfuercito vale la pena. Pero me atreví por eso porque ése es un tipo inteligente que no le teme a estar frente a una mujer más alta que él, con personalidad e inteligencia (como yo claro jaja).
Entonces esa es mi rutina entre los metros A, G y F, platicar y ser patéticas, insisto, pero así sabe la vida mejor.

Acabo de colgar con mi amigo Villarino con quien también tengo conversaciones de lo más trascendentales del tipo si el asistente de mi profesor en SIPA -su escuela de él- (ahora tomo una clase en Columbia no más por presumir) sale o no con alguien, y otras del tipo qué y cómo decirle ciertas cosas a una mujer. Mi vida se ha convertido en una sarta de pláticas elementales para la reforma estatal, es decir, es una patraña pero la vida banal tiene su chiste y es una delicia con las personas indicadas.

Es como platicar con mi espía más ecuánime y enfurecerse por la existencia en esta vida de cierto tipo de viejas que son de lo más pendejas y mimadas y que usan esa estrategia para llamar la atención y generar hasta la más evidente lástima con las personas y en particular con los hombres. Los únicos que no ven la estrategia son los pendejos hombres. Y ya sé que ya hemos hablado de esto en el pasado y que nos aburrimos del mismo tema, pero es que esto es terrible pues indica que aunque pasen los años en nosotras y en nuestro alrededor, siguen existiendo y siguen creciendo estas mismas tipas mimadas, pendejas, que navegan con bandera de idiotas y se hacen las retrasadas mentales para obtener lo que quieren. ¿Qué pasa con las mujeres que nos conocemos, que sabemos tener límites, que sabemos decir NO, sí sí aquéllas que nos respetamos, que nos valemos por nosotras mismas? Qué pasa con el género contrario que es tan imbécil a veces que cae en la trampa de esos ejemplos del género femenino cero digno de pertenecer a mi misma identidad? NO, a nadie se le ocurra compararme con una de esas pendejitas sin capacidad para valerse por si mismas, que son falsas, que se compartan como quiera el guey para quedar bien, que se hace la desprotegida... ¿Por qué simplemente los hombres prefieren estar con una tipa medianamente mediana y no una mujer de verdad que conoce su cuerpo, su cerebro, su inteligencia emocional, sus paradojas, que asume que le gusta igual Madonna en los 80 que the national? Una mujer de verdad que se gusta que se respeta que se quiere que se sabe chingona.

Pues más vale sola que uno de esos hombres que las prefieren brutas. La canción de Lisa Loeb es genial, me gusta sobre todo la parte en la cual patalea y que nosotras cantamos a todo pulmón. Hoy la pusimos en mi casa llena de viejas, la pusimos unas cinco veces (porque les conté que compramos un boombox pa nuestra última fiesta del pasado 8 de octubre?) y cada una de las veces que la pusimos fue más disfrutable que la anterior. Por eso hoy le dedico este poema de amor a las mismas de siempre, siempre suya de uds mis espías. A los hombres que las prefieren brutas, pobres de uds, porque estando con ellas nunca sabrán que es disfrutar de la vida, ni tampoco que es comer despacio, que es dormir profundamente, que es enfrentar sus inseguridades, miedos y cobardías. No estarán con una mujer de verdad.


jueves, 14 de octubre de 2010

Nada y lo mismo


Mi nueva roommate (Norma) y yo (perdón sigo feliz por vivir con ella y con Clarita), hemos platicado a diario del amor y otros demonios. Creo que ya llegamos a un nivel extremo de filosofear sobre el tema. Creo que ella está más enamorada de supeoresnada que yo, eso sí. Sin embargo supeoresnada está en Colombia y no tienen una relación en sí. Entonces es su corazón el que está en esa etapa del endulzamiento. Cabe señalar que sí conozco a supeoresnada y es 100% para ella. Por mi parte ni siquiera puedo decir que tengo un peoresnada, es más como una trampa dulce y febril como decía Illya Kuryaki (en la hermosa Ninja Mental) hace añizos y corresponde a un tipo de enamoramiento pasajero, va y viene. Iliana sería directa, diría que es calentura, pero no, viene acompañado de un tipo de amor-enseñanza-pásatelabien. También hemos filosofado el por qué lo veo así, por qué no estoy convencida, sí por qué una falta de compromiso mío. Y pues otra vez recordé a Seinfeld, sí a él y a su amiga Elaine. Al rato vuelvo a eso.

Creo que después de una sana etapa de soltería es casi normal que la persona susodicha esté abierta a las posibilidades de enamorarse, pero sucede que no, aún no me sucede. Al contrario, ando muy feliz, el ego es más grande que el corazón actualmente y estas experiencias lejos de hacerme más humilde en cuanto a mis expectativas me hacen una peor persona! Ahora más que nunca tengo estándares altos y el primero de ellos es reconocer que yo quiero a un tipo inteligente, maduro, de mi edad como mínimo, y que sepa hablar de política, que le interesen los asuntos públicos que me indignan o conmueven, que se sume a la causa además, y que tenga ingredientes de un pretencioso frutti di mare. Además, que me ayude a ganar el Novel/Nobel con la Cam. Ayudaría que sepa escribir por cierto.

Dirán que qué linda manera de retroceder en el tiempo pero no, no es así. Hasta las más revolucionarias de mis amigas (Atzimba) saben claramente que no tiene que ver con retroceso sino con la simple aceptación que como mujer inteligente del siglo 21, tipo la Emilia de Rousseau, necesitamos a un tipo inteligente a nuestra altura y pues todo esto proviene igualmente de mi prepotencia (como dice el Himno en su Bicentenario) adquirida tras un periodo de autoconocimiento interno profundo. Ay sí la neta sí. Luego uno termina recogiendo perritos de la calle. Pero bueno, A. no es eso. Él es todo lo descrito anteriormente unos cuantos años atrás… por eso no, no me veo con él. Así es espías, pa que lo niego, he llegado a la etapa en mi vida en que pienso en el futuro. Pero es un futuro genial, ¿qué haré después? Las puertas están abiertas y soy feliz planeando escenarios planes a prueba de agua.

Seinfeld y Elaine, como buena ex pareja, tipo Alejandro y yo, Hugo y yo, Federico y yo, se la vivían destrozando a sus actuales peoresnada por detalles geniales como fundamentales: no se sabe amarrar las agujetas, no usa bien el tenedor, come con la boca abierta, lo tiene chiquito, tiene un chiquero, finge la voz, se cree de Brasil y es gringo, es un tetazo, es un sicótico! Ok, acabo de describir mis fans en NY, porque sí, tengo muchos fans pero de ninguno haces uno! Hay algunos por ahí que bueno, qué diablos? A girl has to eat!

Y tal como admití que pienso en el futuro –jamás en el pasado– pienso en el fenómeno de simplemente querer saber que hay adentro del amor, como lo dice Nada Surf, I wanna know what is like on the inside of love. Quizás sólo buscamos volver a sentir esa sensación que conocimos y que no hemos vuelto a sentir, como volver a oler un perfume que por ahí captaste en algún momento. Por eso no hay que ponerle mucha atención, hay que ponerse atención a si mismo.

Pd: ya les dije que tengo un proyecto de capstone sensacional? Mi escuela me va a pagar viajes a California, Texas, Illinois (Chicagooo), y Minnesota sepa Dios dónde está eso, y a México para hacer investigación seria. Luego les cuento porque este blog está de hueva y mi proyecto es serio y merece respeto!