domingo, 31 de mayo de 2009

¿Cansada de salvar a la Humanidad?

Lo sé, yo también. Pero todo está en la naturaleza de nuestro género, el drama femenino.

Es que a veces de verdad no podemos culpar a los asshole hombres por ser como son como respuesta a nosotras porque es que una se pone de pechito! Es que una se la viva alterada incluso las más sabias o profesionales! Que se me rompió la uña, que si pinche crisis del 2009, que se me pasó el final de Mañana es para siempre, que si debo anular o no el voto este 5 de julio, que por qué no puedo tener más talento y menos amargura, que si me salió un grano que está morado y en estado de descomposición, que si la chancla que yo tiro no la vuelvo a levantar, que si estaríamos mejor con AMLO, que si debo intentar ligar mujeres?!

OK, es que una no discrimina en dramas y para colmo todo le altera. Aunque ni yo lo asuma, creo que de verdad a esta edad hay que hacer una clasificación de las cosas que nos deben alterar (para bien o para mal) y deben ser pocas y como ejemplos:

  •     No tener sexo (ni con juguetes)
  •     Hugh Jackman (es que tienen que verlo)
  •     Un temblor dentro de las instalaciones del Registro Agrario Nacional en la calle 20 de Noviembre

Es decir, cosas extremas. ¿Cuál es la moraleja? Que ya basta! Que no todo nos debe poner mal, todo es controlable (menos la muerte o los alaridos de la juventud), y debemos dotarnos de un poquito de ecuanimidad y dejar de pensar todo como si neto fueramos funcionarias de la Humanidad. 

Y les propongo como buen cocktail escuchar "It´s all in your mind" del lindo Beck para prueba que hay filósofos que ya han escrito sobre esto: http://www.youtube.com/watch?v=pX6bJc5C9-k&feature=related 

viernes, 29 de mayo de 2009

Tratado para recién separadas: condiciones básicas para saber cuándo volver a la “buena vida”

Ahora que estamos en plena recuperación económica y moral nos enfrentamos al problema que se topan todas las mujeres solteras, recientemente separadas, hermosas y potentadas. ¿Cuándo he de volver a la good life o al sexo pues?

Nosotras estamos ante tal pregunta. Buena una de nosotras está mintiendo. Pero bueno, examinemos por ejemplo el caso de nuestro amigo K, hombre guapo soltero y potentado, pero hombre finalmente:

N: Tras la ruptura definitiva con O. ¿cuánto tiempo después te sentiste listo para conocer a una nueva pareja en el sentido bíblico de la palabra?
K: Uhmmmm híjole, mira, es una pregunta que tiene varios niveles de respuesta
N: échelo
K: mira, en tres semanas, me hubiera aventado un revolcón de locura con una diosa (de esas que uno construye en su mentepa’ ti obvio seria un dios) pero eso pues no se da tan seguido, es una especie de azar, y generalmente tiene que pasar tiempo para que se congenien los astros y se den esos azares maravillosos
K: la otra... en mi caso, yo si lo creo, es un clavo saca otro clavo, necesito tener una experiencia con una mujer que yo encuentre muy sensual, y creo que luego le daré vuelta a la página... 3 semanas no está complicado
N: ¿y no te confundiría tener sexo es como seguir haciendo deporte?
K: depende, me confunde tener sexo que no me llena, que siento ajeno. El otro seguro no me confunde y para saber si es deporte (ajeno) o pleno, pues no hay otra más que probar... aunque generalmente creo que la tensión se crea mucho, mucho, mucho antes del primer acostón. Es algo muy mental, de anticipaciones, deseos, y luego, como dice Calamaro, ensuciarse tal vez para eso si se requiera tiempo, mucho más de tres semanas, para sentirse en ese estado y con esa capacidad de dejarse llevar...



Mmmm pues K no nos resolvió nada, pero observamos que para una cogida lisa y llana con unas 3 semanas de descanso es suficiente, pero para lo demás se necesita mucho más. Ahora, nosotras que representamos al género más avanzado en cuanto a inteligencia, belleza y dramatismo, creemos que para las mujeres las múltiples respuestas a la pregunta inicial giran alrededor de dos cosas importantes: tu estado de ánimo y tu necesidad fisiológica. Se dan entonces distintos escenarios: el primero, el más nítido y donde no debería aparecer el estado de ánimo, es cuando tu cuerpo te pide por piedad que alguien te de satisfacción meramente fisiológica. Así que si se puede lograr esto, pues hay que actuar cuando se pueda y chicas, no se la piensen mucho, tenga 22 años pero con un bigote que engaña, sea un globalifóbico de otro continente, sea un chuby chasser o whatever, cuando una necesita una regia follada, entréguense.

La segunda es más complicada, que es cuando ya está ahí metidote el estado de ánimo. En esos casos el cuerpo ya no cuenta, si está ahí la madness o la mala copa emocional, estamos fregadas y no hay para donde irse, no habrá sexo en mucho tiempo hasta cuando estés lista. Chicas, eso es absolutamente legítimo porque el sexo siempre confunde, siempre.

Pero esto último no es únicamente nuestra culpa, sino que en el sexo con un hombre se encuentra la raíz de la mala copa emocional, ósea otro hombre. ¿Por qué demonios tendrías que meterte con otro güey cuando hubo uno que meses antes salió con su chistecito (en cualquiera de sus modalidades: “no eres tú, soy yo, necesito tiempo, quiero estar solo, es lo mejor para los dos, el amor dura tres años”)? Para colmo de males ese anterior sigue usando el suéter, el aparato de masajes o la pluma que le regalaste y que tú sigues pagando a 6 meses sin intereses. Es como un claro círculo vicioso, más vale olvidar, perdonar o regalar a ese anterior antes de volver a la buena vida.

La persona que viene mintiendo durante todo esta protesta epistolar tiene incluso un comentario en contra del primer escenario “sólo necesito satisfacción”: no empieces a convivir con ese susodicho, pues el resultado es invariablemente pensar y recordar al otro güey. Con eso volvemos al círculo vicioso: no es que el otro clavo saque al primero, es que el segundo a huevo te va a recordar al primero!!! Ven? No funciona!

¿Cuándo he de volver a la good life o al sexo pues? Mejor las dejamos con estas lindas palabras de los finísimos miembros de Weezer que responden a mucho (canción The good life):

When I look in the mirror
I can't believe what I see
Tell me, who's that funky dude
Staring back at me
Broken, beaten down
Can't even get around
Without an old-man cane
I fall and hit the ground
Shivering in the cold
I'm bitter and alone
Excuse the bitching
I shouldn't complain
I should have no feeling
Cos feeling is pain
As everything I need
Is denied me
And everything I want
Is taken away from me
But who do I got to blame?
Nobody but me
And I don't wanna be an old man anymore
It's been a year or two since I was out on the floor
Shaking booty, making sweet love all the night
It's time I got back to the good life
It's time I got back, it's time I got back
And I don't even know how I got off the track
I wanna go back, yeah!

Es que una no necesita ver la última obra maestra de Matthew McConaughey, como se llame ese mega dios (Los fantasmas de mis ex), para entender que sólo lograrás disfrutar el sabroso sexo cuando no involucres los sentimientos porque “feeling is pain”, pero si decides tener satisfacción, toma en cuenta que “life is a bitch and then you die”.

Una crisis de apatía, muchos prejuicios y un final feliz

A esta edad una ya no se anda cuestionando qué clase de coche quiere… en realidad eso nunca me ha importado. Mal ejemplo.

No, hoy día una se pregunta más bien qué serás, qué quieres, qué te gusta, y en qué te estás convirtiendo. “Me choca crecer” le dije a mi amigo marinero el otro día, y responde el muy tarado, “¿de la panza y las nalgas?”… pues también, claro, aunque bueno eso no me detiene cuando me desayuno mis tacos de longaniza. Me choca crecer porque supuestamente debes tomar decisiones que definirán tu vida o una cosa así. Yo, mujer, cabello corto, ojos grandes, capricornio, por el momento sólo me interesa arreglar mi ipod, acabar de leer mi libro, y volver a la playa, y eso de definir mi vida, no sé, depende del día, de mi humor, de qué vea en la tele.
Últimamente a mi amiga Camis y a mí nos ha pegado mucho la apatía, el enojo, y más bien nos atacan las ganas de parar esto, o de tirar nuestras computadoras y mejor ponernos a ver pasar la vida sin pensar nada. Sabemos sin embargo que estamos en nuestra mejor época y que este año se definen muchas cosas y por ello tenemos claro qué tipo de mujeres no queremos ser. Qué consten que son prejuicios.

Uno de ellos es nuestro rechazo a las madres jóvenes absolutamente compenetradas con los hijos, tanto, tanto que además de perder la figura, han perdido la dignidad, el estilo y la individualidad. Volvemos a los datos reales y concretos que fuentes de acceso público, y por ende sabias, nos demuestran día a día: nicks y mensajes cortos que aluden de forma totalitaria a su maternidad, su felicidad, su falta de juicio sobre la política o el chisme de la vida diaria, porque no hay tema de observación que no involucre a sus bebés. Para colmo, y cómo bien lo demuestra la teoría científica, Dios las crea y ellas se juntan solas, sus amigas, igual de cursis y ridículas, sólo pueden comentar sobre la gracia de tener al infante, la dicha de verlos crecer, de cómo las llaman mamás, y un enorme etcétera.

¿Luego cuál es el resultado? Que el niño ni se deja cargar por otra persona, que no pueda abrir sus mini ojitos sin que la ya co-dependiente madre ande por ahí sino se pone a chillar. Un niño lindo es aquél que no le teme al piso y que camina solo, y las madres que a mí me caen bien, son aquéllas que les transmiten a sus mocosos cómo ser autónomos.

Definitivamente eso me ha hecho concluir que aunque tengo 29 años y medio, que hasta hace muy poco tuve pareja estable y amorosa con los escuincles, no quiero tener hijos y muchos menos volverme una mamá obsesiva, y sin otro objetivo en la vida. Es un prejuicio, lo sé.
Por otro lado estamos destinadas ¿a qué demonios entonces? De acuerdo con otra mujer que ya anda en sus 30 y estudió con nosotras, para esta altura de la vida, ya deberíamos ser Directoras de Área de alguna dependencia –ya ven que somos politólogas – o al menos ser una profesional exitosa gracias a nuestras redes políticas y sociales dentro de la APF y tener un patrimonio propio. Pffffffffffffff! Otro tipo de mal género que no quiero ser!

¿Y luego qué? ¿Quiénes son los patrones a seguir tomando en cuenta que la maternidad no es lo mío y soy una bruja por ser tan prejuiciosa? ¿Una académica genio pero ultra amargada que odia más aún el género que comparte que yo, o una gran líder de opinión que caga dinero pero que es igual de misógina y que en pocas palabras no disfruta de la vida? ¿O una súper burócrata que no sale de la oficina y trabaja fines de semana? [Bueno ahí ya me estoy tirando cuetes a mi misma porque he sido burócrata 5 años, no salgo de la oficina y trabajo fines de semana pero sin el “súper” y sin el mega salario, y para colmo, con más arrugas y ojeras que nunca].

Pero prefiero mis arrugas, ojeras, guapurez, apatía, amargura a las demás opciones porque así me caigo bien. Prefiero seguir haciendo crisis mentales que tener un plan definido de la “a” a “z”. Este año empiezo una maestría y por eso seguiré procrastinando legítimamente sobre las preguntas de arriba que seguro vendrán después aún. Soy alguien que no acepta aún ni ser madre, ni buscar plazas de 65 mil baros, ni adquirir patrimonio, ni casarme, ni instalarme ya, ni votar por el PRI, porque la vida es corta e ingrata pero genial, y seguro hay más, aún más y no me conformo con esto. Más vale seguir viendo qué hay por ahí, probar y tantear, antes de decidirse por algo.

Y como decían los Smiths en la sabia Half a person (el título lo dice todo), "In the days when you were hopelessly poor I just liked you more...", ¿ven por qué lo hago? A veces es mejor no saber bien, ser apático unos días pero ser honesto consigo mismo, esa es la única certidumbre, que no hay tal.

martes, 26 de mayo de 2009

Se te dijo

Hoy a las 4pm
Miembro 4: ¿cuándo vienes a la casa?
Miembro 1: mañana ¿no? Organizamos algo.
Miembro 4: en casa de Camis mejor no?
Miembro 1: no, en la tuya, (cara culposa del baboso)…. Ya sabes.
Miembro 4: cierto, gracias guey por dar otro golpe a favor del PDF!!!

¡Ahora resulta que en plena era de acuario todas las reuniones van a tener que celebrarse en mi casa! Digo, no tengo problemas porque hay aún como 100 vasos de los rojos del great value. Pero nos gustaba más hacerlas en el departamento más bonito, en el de Camila. Ahí entra bien la luz, hay buena vista, se sale a fumar al balcón, etc. Bueno en la mía los sillones no están hechos de pañales eso sí. Pero ese no es el tema, la cuestión aquí es ¿en qué momento se precipitó así el principio del fin (en adelante el PDF) caracterizado por la pérdida del departamento de Camis como centro de reuniones?
¿Será que también antes de vivir los 30 tu “grupito de amigos” se empieza a desmembrar? Verán, se suponía que el fin del nuestro tenía como fecha de caducidad finales de agosto de 2009 cuando dos de sus más divertidos miembros partieran a hacer una maestría al gabacho. Pero no, como siempre, entraron las pasiones humanas y fueron los hombres los primeros en meter ruido hace unos meses: el primer miembro se ligó a una familiar en línea directa de un segundo y el tercer miembro cuestionó su relación con el cuarto. Entonces vino la 1era ruptura y ya se cocinaba el caldo de cultivo que terminaría en la 2da ruptura, igual de mala que la 1era y peor porque involucró la ruptura simbólica con la amiga miembro prima de la familiar.

Todavía lo referente al noviazgo de años que terminó es algo que no podemos cuestionar. ¿Pero qué tal cuando sabes que tu amigo, Casanova región tropical (con todo respeto), sólo va a abonar desgracia en tu grupo de amigos y que además se le dijo al baboso? ¿Y luego que pida perdón de qué sirve? Pero ya lo conocemos y por eso ¡se le dijo! Pero que quede entonces constancia que no fue ni mi maestría ni el servicio exterior de mi amiga lo que llevó a este PDF!! Aún así te queremos a pesar de ti.

domingo, 24 de mayo de 2009

the best looking boys are taken the best looking girls are staying inside

Mi amigo H. me dio una importante lección de vida en 2005 cuando mirábamos pasar los días juntos: “Nilbia, tu periodo debe dejar de ser la excusa a tu mal humor. [pero ahí viene la moraleja:] Todo se puede controlar en esta vida”. Y le tomé la palabra. Ahora siguiendo con ese ejercicio de control, voy a controlar mi gusto por el mismo tipo de hombres: cabello negro chino, barba, así que hablen de la política, así un poco ***, pues ya saben.

Ya lo anterior me vale, y me fijaré más en los siguientes nuevos y exquisitos criterios para la selección de la pareja:
1) Que calce más del 6 (tuve que bajarle por la media nacional pero en el extranjero le subo)
2) Que tenga entre 30 y 37 años (no seré flexible)
3) Que pertenezca a una de las siguientes casas zodiacales y en orden de preferencia: libra, acuario, géminis, virgo y cáncer.

Yo creo que sí lo logro. Que sí. Y sino, me seguiré quedando adentro.

jueves, 21 de mayo de 2009

Uno siempre miente

nilbiiiiii dice:
mira mi nick
Malatesta dice:
jajajajajajajajajaja
Malatesta dice:
que oso
Malatesta dice:
ya quítalo no seas ojeis
nilbiiiiii dice:
nel
nilbiiiiii dice:
quien va a saber
nilbiiiiii dice:
además tiene un fin
nilbiiiiii dice:
que mi ex suegra se entere de una vez que soy una pelada y una vulgar
Malatesta dice:
?
Malatesta dice:
tienes a tu suegra en messenger?
Malatesta te ha enviado un zumbido.

nilbiiiiii dice:
siii
nilbiiiiii dice:
jajajjaa
Malatesta dice:
NO
nilbiiiiii dice:
soy genial
Malatesta dice:
MA
Malatesta dice:
MES

Mi former suegra, amable y tierna, piensa que yo soy educada, que no digo groserías y quizás que no tengo sexo en la 1era cita, que tengo amigas de fina estampa y que soy una dama pues. Pobre, es que es buena. No cabe duda que soy una mentira andante, si a duras penas me quito el bigote, me baño, y no existe un solo cepillo en mi casa. Bien decían mis tarados compañeros de la universidad que a ver si a Nilbia la inscribían en el curso “Cómo usar el peine II”.
Pues la verdad aún no quiero ser una dama, ¿cómo para qué? Si Uggly Betty y Bridget Jones encontraron a hombres que las aman tal y como son, yo opino que aún hay esperanzas. Luego, el otro día fuimos a una fiesta y nos pusimos bien reinas, con mini vestidos negros y decidí por caridad a mí misma, usar mis sandalias tipo gladiador romano, ya ven que es lo de hoy, y bueno, el fundamento legal fue no usar tacones porque íbamos a estar bailando por horas y ya que no soy una dama, ni quiero serlo, pues no puedo usar tacones más de 1 hr. Siempre salgo lastimada o timada. Por eso mi decisión me pareció absolutamente genial pero en plena entrada me cayó una botella de cerveza sin abrir sobre el pie… pinche dolor! Por eso y mucho menos, se acabó, seguiré con mis tenis que para eso me gustaban.
No creo en dios ni en la virgen, profano a cada rato, soy mala y bruja, sólo me junto con guapas arpías con glamour, le digo a mi mamá “jefita” aunque sea démodé, y soy como un hombre pues (eructo, hablo de temas escatológicos, no me gusta usar brassiere). Claro, estoy progresando y doy el gatazo (ahora compro mis cremas contra arrugas, uso vestiditos, a veces me maquillo y hago ejercicio) pero eso se lo debo a que mi cuerpo me lo pide: ya voy hacia la edad adulta. No porque sea una linda mujer, soy lo contrario, una rufiana.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Un guardadito extra

¿Por qué si en México el 50% de los matrimonios se divorcian, los clubes deportivos no pueden tener el servicio de “membresía en disolución”? Digo, si le quieren poner un nombre menos repelente ante las cursis familias que asisten todas las tardes.

Pues nada, una vez que el dolor se va, que incluso el amor disminuye, y que ya superaste que tus pies no se calienten con otro par durante las frías noches, una se da cuenta que no está sola en su hogar. No estoy sola porque hay rastros de su ausencia por todos lados! Pagos que debo cumplir yo ahora, garrafón que cargar del coche a la cocina, focos que cambiar, platos que lavar, menos cojines, arañas que matar, palomillas que sacar, aprender a usar el escáner, y recoger además los rezagos de basura que dejaron por accidente.

¡Y luego la membresía del club! ¡Y luego los muebles! Y luego si hay más asuntos de dinero, son pésimos temas de conversación con el ex y peor aún, ventanas de oportunidad para que bajas pasiones revolucionarias de pena ajena surjan de pronto y en 2 minutos ya te peleaste, ay no qué gacho llegar a eso.

Bien lo decía mi amigo F. en una intervención, no quiero ser como una ex de 25 años.

Tronar a casi los 30 años debe ser una etapa obligatoria para todos, por amor a la antropología social o por ejercicio mental. Estas rupturas deben involucrar un poco más de civilización y civismo, mantenerse erguido y quieto como cuando le cantas a la bandera, no pretender ser grosero y tratar de actuar con prudencia política. Aunque nadie me crea, así lo intento hacer. Además a esta edad ya no está de moda el ataque pasivo-agresivo ni los mensajitos subliminales por facebook o msn (“este 10 de mayo aprovecho para saludar a las mamás de muchos”, “lo bueno de esto es que puedo tener un mugrero”).

No, a los casi 30 uno puede fingir ser un adulto y dar por terminados los berrinches en la vía pública, uno sólo queda mal, para eso están las otras cosas que podemos pagar o hacer en nuestros hogares: las terapias, los mejores mejores pero mejores amigos, las cenas con vino y chocolate amargo belga, los regalos caros o los viajes para meditar. Claro, las ventajas de esta edad. Y si quieres sacar algo de la depresión, pues de pérdida contarle al jefe a cambio de menos trabajo.

Tampoco es que uno no tenga su corazoncito o ego vaya, pero a esta edad romper con tu pareja es una más de las tantas crisis que se avecinan amenazadoramente, más vale domar a la bestia ahora, y de plano si la otra persona tiene más domado aún al animal y decide dejarte las pocas cosas con valor monetario, pues seguro hasta uno se puede hacer de un guardadito extra.